La religión se asocia a la política de derecha pero palpita desde las izquierdas

En un interesantísimo artículo José María Castillo hace notar lo sorprendente de que la religión (al menos en buena parte del mundo occidental) suela estar más ligada a la gente vinculada a las ideologías políticas de derechas mientras que las propuestas económicas (que desde una perspectiva marxista podrían considerarse como fundamentales) de la izquierda son más próximas a los ideales evangélicos. Aunque la cuestión es amplia me gustaría intentar un par de apuntes más sobre el tema.
Al referirse a la derecha asociada a la religión habría primeramente que distinguir cuando esta orientación verdaderamente llega a asir la religión y cuando simplemente es un pretexto para una justificación de valores. Sin olvidar que esta segunda opción es sin duda ampliamente usada podemos centrarnos en la primera, dado lo secundario del interés de la segunda.
En cierto modo lo religioso puede contemplarse (aunque sea algo reduccionista expresarlo así) como algo sujeto a unos valores que discriminan otros al no corresponderse con los de su credo o dimensión religiosa. En este punto podría encontrar empatía con el orden de valores típico de la derecha. De esta manera un “fundamentalismo” (por llamarlo de alguna manera) como podría ser el de la negación del aborto por respeto máximo hacia la vida en cualquiera de sus formas, que desde un punto de vista religioso puede resultar válido, consigue la misma respuesta desde una perspectiva conservadora. La conclusión puede parecer idéntica pero desde la simple orientación ideológica ésta encuentra sustento por otros medios. No es ahora la maximización del respeto o amor a la vida lo que cuenta de principal forma tanto como lo que supone actualmente de “escándalo” que alguien aborte. Precisamente esta tendencia la puede representar el denominado en España “Foro de la familia” que bajo la apariencia noble de la defensa a ultranza de la vida se opone al aborto en cualquiera de sus formas, aunque el aborto simplemente consista en dos simples células. La prueba de que a lo que se oponen es al escándalo, y no a la defensa de la vida, se muestra en su palpable indiferencia respecto a otras formas de ataque a la vida humana (pena de muerte, masacres, pederastia en la Iglesia, etc…). No olvidemos que desde su aparente perspectiva debería de suponer lo mismo un asesinato de “dos células” que el de un ajusticiado a la pena capital.
El caso de la izquierda no deja de ser también llamativo. Si ésta, como es aludido en el artículo, tiende a preocuparse más por las condiciones de los desfavorecidos que la derecha puede sorprender también este carácter ateo o cuando menos indiferente que suele presentar respecto a lo religioso. Es más, podría encontrarse el sufrimiento como nexo común de ambas. El sufrimiento mismo que es tan necesario es en lo religioso para buscar miras que vayan más allá de la simple realidad y que tan importante es en la perspectiva de izquierda para ponerse en el lugar del prójimo no suele fructificar hacia lo religioso. ¿Por qué entonces este habitual ateísmo de la izquierda? Teniendo en cuenta lo verdadero de las distintas religiones y su arraigamiento en la esencia humana podría verse que muchos pensadores que responden a este patrón (Saramago entre los contemporáneos más conocidos) mantienen estas raíces humanísticas que tanto entroncan con los credos religiosos aunque se denominen con otro nombre y conscientemente renuncien a algunos presupuestos importantes de la óptica religiosa.

2 comentarios:

  1. Creo que el vínculo existente entre derecha y religión es un fenómeno que se circunscribe sobre todo a España. En otros países europeos se da con mucha frecuencia la circunstancia de que personas de derechas sean ateas y, viceversa, que haya abundantes izquierdistas católicos. Quizá esto arranque de que en España, el movimiento cristiano obrero se truncó con la Guerra Civil, y se arrancó de raíz con el Concordato franquista. La situación continúa igual porque los mecanismos esenciales del sistema político español siguen siendo franquistas muchos años después de la muerte de Franco y también en lo religioso.
    Pero cabría preguntarse por qué hasta el surgimiento a principios del siglo XX de los movimientos cristianos obreros, la Iglesia Católica ha perseguido y excomulgado cualquier intento real de emancipación de los explotados mediante el mensaje evangélico. Gonzalo Puente Ojea ofrece una explicación histórica que retrotrae las causas hasta San Pablo. Es muy recomendable su magnífico libro "Ideología e Historia". Para Puente Ojea, la religión original de Jesús era un judaísmo milenarista, y de marcado carácter nacionalista -esto es, antirromano- como respuesta a la opresión, religiosa, económica y social a la que se veían sometidos por el imperio. Es exactamente lo mismo que ocurre con los movimientos que en Occidente se llaman integristas o islamistas. Hoy en día llamaríamos a Jesús un muláh, un terrorista integrista... Y su ejecución sería vista en Occidente con la misma plena comprensión con la que se vio en Roma la crucifixión de Jesús.
    Lo que hizo Pablo fue cambiar totalmente la figura y el mensaje de ese Jesús, que pasó a ser alguien que predica el desinterés por las cosas de este mundo y la obediencia a la autoridad. Es decir, con Pablo la religión pasó a ser ideología en el sentido marxista del término. Para Marx una ideología es un conjunto de ideas propagado por la clase dominante para justificar su situación de dominio y, al mismo tiempo, la situación de explotación de los demás. Con ello se atenúa el choque psicologico que el explotado siente ante su situación de alienación.
    Si la religión islámica tiene hoy la fama de peligrosidad que tiene y es tan perseguida por los poderosos de este mundo, es porque, pese a la fama que se le otorga de retrógada, en muchos ámbitos -sobre todo en el chií- sigue siendo religión y no mera ideología, mero opio del pueblo. Estoy habituada a que la gente de izquierda recele del Islam porque lo consideran de derechas, ignorando que las izquierdas más activas musulmanas basan su doctrina de cambio y justicia social en principios islámicos.
    En fín, me he enrollado bastante, pero es este un tema del que podríamos hablar horas.
    Saludos.

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  2. Es verdad que es tema largo e interesante así que no resulta ningún rollo tu comentario.

    Resulta coherente tu explicación de esta asociación entre la religión y la derecha política en España. Sin embargo creo que es un tema bastante complejo y como yo mismo no tengo formada una opinión clara simplemente me gustaría dejar dos apuntes. Primero, que una idea adquiere resonancia cuando existe un "clima social" que la propicia. Por ejemplo, Hitler no hubiese alcanzado el poder si no existiese una crisis socioeconómica como la que había en los momentos previos en la Alemania de la época. Esto lo digo porque es importante buscar cómo se ha originado esta idea subyacente además de mirar las circunstancias en las que se ha encarnado. Segundo, el conservadurismo (en su forma estricta) no supone más que una negación del ser humano en beneficio de motivos espurios. Es verdad que un motivo de arranque puede ser el que comentas , pero también es cierto que podría encontrar cimientos en más factores.

    La Iglesia católica (como institución) ha demostrado a lo largo de su historia un anquilosamiento de carácter conservador en multitud de ocasiones. Su posicionamiento ha tendido ha ser más próximo a la ortodoxia institucional que a los lugares en los que se encuentra el verdadero sentir religioso que, generalmente, suelen ser menos ortodoxos. Visto esto yo también creo que una venida de un Mesias en la actualidad fácilmente pasaría por una tendencia a que se conprendiese como "integrista" (y uso aquí el término en el sentido más despectivo).

    Muchas gracias por el comentario y disculpa mi demora.

    Un saludo.

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